REEBOK LEGACY LIFTER (REVIEW)

By JOSE CORDERO on

REVIEW LEGACY LIFTER

Nuestro amigo y compañero de Wod Element, Daniel San Román nos cuenta sus impresiones después de poner a prueba la que será, sin duda, la zapatilla de halterofilia  por excelencia, la nueva Reebok Legacy Lifter. Daniel es un joven crossfiter, pero su gran pasión son los levantamiento olímpicos, algo fácil de apreciar cada vez que entrenas con él. Sin duda su opinión sobre estas increíbles zapatillas de halterofilia es un dato a tener en cuenta a la hora de decidirte por comprar un calzado de calidad.

Reebok Legacy lifter

¡¡¡Ya están aquí!!!

Entre dos gigantes como Adidas y Nike, las Legacy lifter de Reebok se presentan como una zapatilla de halterofilia pura y dura, despojada del “estigma” de ser una zapatilla de Crossfit que tenían sus antecesoras, las Lifter Plus 2.0.

Las Legacy lifter son la alternativa (si no la opción correcta) a las zapatillas que llevamos viendo estos últimos años: las Nike Romaleos (con su tercera generación ya a la vista), las Nobull, las Adipower, las Boa de Inov e infinidad de marcas más exóticas o más pequeñas que han permanecido a la sombra de las casas más grandes.

A primera vista, son un mix entre el look de las zapatillas más clásicas y un salto hacia delante en elegancia y refinamiento; blanco y negro, con el logo plateado y que recuerda vagamente a la hermana pequeña Lifter 2.0, pero con un toque compacto parecido a las Romaleos 2.0. De momento solo tendremos la versión blanca/negra y la negra/dorada para los más canallas, aunque posiblemente Reebok ofrezca más colores y quién sabe si la posibilidad de diseñar tu propio par.

Cada unidad pesa un poco más de medio kilo en las tallas medias, lo suficiente como para que tu pie sepa que tiene la zapatilla puesta pero no tanto como para sentirte lento debajo de la barra. El talón, con un drop de 22mm puede parecer desde fuera excesivamente alto, pero es la medida recomendada para casi todos los atletas y la que utilizan la mayoría de los calzados de esta familia. El ancho máximo alcanzado en la base ronda los 82mm, que junto al TPU del que está construido el talón hacen casi imposible que sientas inestabilidad al trabajar movimientos más dinámicos como el clean o el snatch, sin sacrificar velocidad.

“Donde pongas el pie, ahí se queda”. Esa es la sensación que transmite la Legacy lifter cuando empiezas a jugar con cargas más altas, donde un pequeño error puede hacerte fallar un levantamiento.

Con una construcción relativamente estrecha (si las comparamos con sus primas de Crossfit las Nanon 7.0), la Legacy lifter se ajusta al pie perfectamente, pero sin llegar a ser incómodas, algunos modelos y para algunos atletas llegan a molestar al cabo de una sesión de entrenamiento debido a la rigidez de la base y del tipo de velcros que utilicen.  Esto no ocurre con el modelo de Reebok, además la progresión de la punta al talón es mucho más gradual que su competidor de Nike y no se hunde en la punta al apretarlas, “aplastando” los dedos; una característica ciertamente molesta que comparten muchas zapatillas de halterofilia. Alineado con el tendón de aquiles tenemos un forro de espuma para acolchar el pie y evitar fricciones o rozamientos, por lo que desde el primer momento parece que lleves tiempo ya usando esta zapatilla. Otra característica notable es la suela interna, de formato rígido (más que la mayoría de competidoras), y que no cede ni ante el peso de los atletas más grandes.

A la hora de ajustar la Legacy lifter, tenemos dos velcros situados por encima del medio pie justo antes de los cordones y otro desde la base del talón pasando dos centímetros o tres por debajo del fin de la lengüeta. Estos velcros nacen en una “piel” separada de la estructura de la zapatilla como tal, que permite estrechar el calzado comenzando desde la base y no a media altura, función que ya cumplen los cordones. La hebilla por la que pasa la tira de velcro puede ser un poco estrecha al principio, un pequeño error que para nada empaña el resultado sobresaliente de una zapatilla de alta gama, y que se compensa con un acierto sencillo pero elegante: un pequeño espacio “sin velcro” para poder atar el cordón y olvidarse de que se despeluche al rozar con el cierre.

En definitiva tenemos en las manos o en los pies mejor dicho, un calzado puramente de fuerza, con el que no recomiendo hacer ningún tipo de WOD ni mucho menos correr, (aunque correr va a pasar a ser un deporte secundario cuando adquieras esta zapatilla), y con el que notarás inmediatamente un incremento en la seguridad al trabajar en tu gimnasio.

Es un modelo diseñado por y para mantener el pie estable y cómodo, para corregir la postura y para asegurar levantamientos que con unas zapatillas menos específicas podrías fallar. Ya sea que estás empezando o que llevas un tiempo y no has decidido qué modelo comprar, esta es tu zapatilla. Si vienes de una generación anterior o “mixta” como las Lifter Plus, ya va siendo hora de que empieces a jugar con los mayores.

Si sigues teniendo dudas, pásate por WOD ELEMENT, pide tu talla y pruébatelas.

La única duda que te quedará es si te las llevas puestas o en la caja.

Autor: Daniel San Román 

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